Desde hace un tiempo hay un libro que anda merodeando por la casa...del comedor a la mesilla de noche y de ahí a la estantería, para volver de nuevo al lado del sofá...las prisas, el trabajo y el cansancio han hecho que hasta estas vacaciones no haya podido atraparlo y zambullirme en él.

Éste, al igual que otros libros que hemos comentado cómo El
curioso incidente del perro a medianoche o Nacido en un día azul,
se trata de una historia narrada en primera persona por la
protagonista y en la que nos ofrece su particular visión de cómo
transcurre la vida a su alrededor. Para ello cuenta con el tesón de
Isabelle, su tía, quien la ayudará a aprender a leer y a escribir y
a descifrar los códigos sociales de su entorno.
El
libro resulta una lectura entretenida, llena de situaciones cómicas
y desencuentros provocados por el exceso uso de la lógica y el no
entendimiento de los dobles sentidos por parte de la protagonista,
dónde tendrá que lidiar con un entorno que no comprende y dónde, a
menudo, no sabe cómo responder pero al cual la acerca Isabelle.
Como
explica en un fragmento del libro “Mi tía había cargado en la
computadora vídeos de un minuto de humanos standard con distintas
expresiones, Imitándolas, yo debía aprender a mostrar enojo, ira,
tristeza...Era un trabajo extenuante, que me empapaba la camiseta de
sudor.”
Sabina
Berman ha conseguido un relato cargado de matices, entremezclado con
un realismo mágico que nos acerca, de forma amena y entretenida, a
la realidad de las personas con autismo y a sus familias. Da un
mensaje positivo respecto a la diversidad, reivindicando el derecho a
ser diferente y resumiéndolo en dos momentos concretos del relato,
poniendo las siguientes frases en boca de Isabelle: “Son las
personas con capacidades diferentes las que aportan cosas diferentes
a la humanidad.” “No dejes nunca que nadie te diga que
eres menos.” Os
animamos a leerlo y disfrutarlo!
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